Para esta cadena de hoteles de lujo se desarrolló el proyecto conceptual de 13 centros de consumo, cada uno con distintos horarios, ambientes y propuestas gastronómicas. Distribuidos dentro de un complejo todo incluido, estos espacios darán servicio a 300 habitaciones y 127 residencias. El principal reto consistió en dotar a cada restaurante de una identidad propia, manteniendo al mismo tiempo un lenguaje común que garantizara cohesión entre todos ellos.
Colaboración con Sordo Madaleno Arquitectos.